¿Cómo elijo el rodillo apropiado para pintar?
El rodillo se debe elegir en función del tipo de pared que se pintará y la clase de pintura que se empleará.
Cuánto más rugosa sea la superficie, la recomendación es usar rodillos de lana o de otro material con el pelo más largo posible, dado que se deben alcanzar las partes más alejadas.
Para el empleo de pinturas plásticas o al agua, lo conveniente es usar rodillos de pelo corto, en tanto que para las pinturas vinílicas o acrílicas, lo apropiado es el uso de rodillos de lana y pelo largo.
Las pinturas acrílicas están indicadas sólo para pintar interiores, mientras que las pinturas vinílicas sirven tanto para exterior como para interior.
¿Cómo pintar con rodillo?
Los rodillos no pueden llegar a las esquinas o pintar un borde derecho, por esta razón tenemos que pintar el perímetro de la pared con una brocha.
Las secciones a pintar deben ser manejables, de manera que la pintura no se alcance a secar mientras pinta el área. Un área de buen tamaño puede ser de aproximadamente 80 cms. de ancho por 140 cms. de alto.
Previo al uso del rodillo, tenemos que humedecerlo con el solvente apropiado: agua para pinturas látex, o diluyente para pinturas al óleo. Luego quitamos el exceso de solvente con un paño seco. Hecho esto, introducimos el rodillo en la bandeja o en un bidón grande y lo cargamos con pintura.
Estamos listos para pintar.
Debemos deslizar el rodillo sobre la superficie en forma de una M. Comenzamos pintando hacia arriba, para evitar salpicaduras, y levantamos el rodillo al final de cada recorrido para difuminar el borde de la pintura.
Hecha la M, completamos el área pintando verticalmente hacia arriba y hacia abajo. Hecho esto, distribuimos la pintura con recorridos verticales por toda la sección.
Para terminar, y sin agregar más pintura, pase el rodillo de forma suave y pareja, desde arriba hacia abajo, sobre toda la sección hasta que no se noten marcas.
Empiece la sección siguiente un poco más allá del área pintada. Una las secciones levantando el rodillo suavemente para que no queden marcas.
Pase el rodillo lo más cerca de los bordes de las paredes, esto evitará las diferencias de texturas que se produzcan con los brochazos.
¿Cómo se limpian brochas y rodillos?
Cuando compre la pintura, consulte las instrucciones del fabricante con respecto a la limpieza y compra el disolvente recomendado junto a la pintura. Los esmaltes se eliminan de brochas y rodillos con aguarrás, trementina o parafina. Las pinturas plásticas se eliminan lavándolas con agua, mientras que las de otro tipo se quitan con disolventes específicos, como diluyentes u otros preparados.
Para terminar la limpieza de brochas y rodillos deberá utilizar un detergente doméstico o lavavajillas para eliminar los últimos restos de pintura antes de guardarlos.
Tanto brochas como rodillos se deben sumergir en el líquido apto para diluir la pintura de que se trate de agua o de aguarrás, y se los revuelve, exprimiendo varias veces hasta que se aprecie que no hay rastros de pintura en la base de las cerdas. Con los rodillos se procede de igual manera a excepción de los que tienen un forro extraíble, que se quita para facilitar la limpieza.
